• En las décadas de 1980 y 1990, en la Argentina, Perú, Brasil y México, gobiernos elegidos según el régimen democrático aplicaron políticas neoliberales centradas en las privatizaciones de los servicios públicos, el endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional y el alineamiento con los Estados Unidos. Fueron numerosos los casos de corrupción y enriquecimiento ilícito relacionados con las privatizaciones. Al mismo tiempo, aumentó la desocupación y la pobreza, y se registró una fuerte retracción de la intervención del Estado.
  • Luego del golpe de Estado de 1966, las fuerzas armadas impusieron un gobierno dictatorial autodenominado “Revolución Argentina”. Y a partir de la designación del general Juan Carlos Onganía como presidente de la República, clausuraron todos los canales de participación para la gran mayoría de los argentinos.
    En ese contexto, el Ministro de Economía Adalbert Krieger Vasena impulsó una política económica liberal, abierta al capital extranjero, que tuvo severas consecuencias para las ramas tradicionales de la industria nacional y para el conjunto de los sectores populares.
  • La red ferroviaria argentina llegó a tener casi 47.000 km de rieles. Hacia mediados del siglo XX fue una de las más grandes del mundo y la más extensa de América Latina.
  • A fines del siglo XVIII, el dominio colonial europeo en América entró en crisis.
    En las colonias españolas, creció el descontento entre la población criolla y, también, entre los indígenas.
    En una colonia francesa, los esclavos se rebelaron contra sus amos y el gobierno colonial.
  • Entre los integrantes de las antiguas sociedades mesoamericanas había una fuerte jerarquización. Un grupo privilegiado que ejercía el gobierno se diferenciaba de la mayoría de la población, que debía entregar a las autoridades tributos en trabajo y productos.
  • Mesoamérica es el nombre que recibe una zona que comprende áreas del actual territorio de México y de otros países de América Central. Desde mucho antes de la llegada de los conquistadores europeos, allí vivieron pueblos que construyeron ciudades como Palenque, Chichén Itzá y Teotihuacan, entre otras.
    Los primeros poblados agrícolas que se fueron transformando en ciudades se desarrollaron en tres áreas de Mesoamérica con distintas condiciones naturales.
  • Hacia el siglo III d.C., la antigua ciudad de Roma dejó de ser el centro del Imperio Romano y las provincias gobernadas por jefes militares adquirieron mayor autonomía.
    Por entonces, los pueblos germánicos, a quienes los romanos llamaban “bárbaros”, comenzaron a cruzar las fronteras del Imperio y saquearon y ocuparon los territorios de varias provincias.
  • En la antigüedad, el Mar Mediterráneo, las islas que hay en él y las tierras circundantes fueron un espacio de circulación y encuentros de pueblos de diversos orígenes y culturas; y, también, de intercambios de ideas y producciones económicas.
    En la actualidad, muchas instituciones, ideas y características de la organización social y política creadas por los antiguos griegos están vigentes en el mundo contemporáneo.
  • La base de la economía inca era la agricultura. Además de papa y maíz, los incas obtuvieron gran variedad de cultivos y criaron diversas especies de ganado. Con el objetivo de garantizar su subsistencia, organizaron un sistema de producción que les permitió aprovechar los distintos ambientes que había en las tierras que ocupaban.
  • Entre los siglos IV y II a.C., la antigua República Romana amplió sus dominios. En ese proceso de expansión, se diferenciaron tres momentos. En el primero, extendió su dominación sobre los pueblos vecinos; en el segundo, Roma se enfrentó con Cartago y otras potencias mediterráneas. Finalmente, la república se transformó en imperio y alcanzó su máxima extensión.
  • Cuando se unificaron los reinos del Delta del Nilo y del Alto Egipto, comenzó un proceso de concentración del poder en la figura de un rey denominado “faraón”. Los antiguos egipcios creían que el faraón era un dios.
  • Durante la segunda mitad del siglo XIX, cuando en Europa occidental se consolidó el capitalismo industrial, varios países europeos iniciaron un proceso de expansión colonial que profundizó la integración de pueblos africanos y pueblos asiáticos al mercado internacional.
    A fines del siglo XIX y principios del siglo XX, las potencias capitalistas europeas ocuparon militarmente grandes extensiones de África y Asia y definieron “el reparto” imperialista del mundo.
  • A partir del 12.000 a.C., en los territorios de la llamada “medialuna de las tierras fértiles”, los asentamientos de los primeros grupos de agricultores comenzaron a multiplicarse. En la mayoría de los casos, las primeras viviendas eran casas circulares, con paredes de barro hundidas en el suelo y techos de ramas. En el interior, se han hallado piedras de moler y restos de fogones donde cocinaban alimentos.
  • Los pueblos originarios que habitaban el continente americano sufrieron el impacto del proceso de conquista que varios países-reinos europeos emprendieron desde principios del siglo XVI.
    La irrupción de los europeos provocó profundos cambios en la organización de las sociedades indígenas americanas: el dominio colonial desestructuró sus sistemas de relaciones económicas, sociales y políticas, sus creencias religiosas, sus diversas visiones del mundo y sus costumbres.
  • En la antigua Atenas, los ciudadanos participaban directamente en el gobierno. Sin embargo, en los primeros tiempos de la polis, solo los ciudadanos más ricos, propietarios de tierras, se ocupaban de los asuntos políticos.
    En el siglo V a.C., Pericles continuó el proceso de reformas y estableció el pago de una retribución a los ciudadanos elegidos o sorteados para ocupar cargos de gobierno. Así, los ciudadanos más pobres, que necesitaban trabajar, pudieron dedicarse a la política.
  • La delimitación y el control de la frontera del territorio por parte de la fuerza militar controlada por el gobierno central fue uno de los aspectos del proceso de organización y unificación del Estado nacional que se inició, en la República Argentina, a partir de 1862.
    En las décadas siguientes, el Estado nacional se enfrentó con otros Estados limítrofes que pretendieron ejercer soberanía sobre sectores de territorio considerado argentino. Al mismo tiempo, organizó y llevó adelante la conquista militar de territorios hasta entonces controlados por comunidades indígenas.
  • Después de las invasiones inglesas, en la ciudad de Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, los comerciantes monopolistas y los peninsulares continuaron ocupando la mayoría de los cargos públicos. Pero los criollos quedaron a cargo de las milicias que se habían organizado para defender la ciudad en 1806 y 1807.
    Desde 1808, fue creciendo el descontento entre los criollos, que pretendían organizar un gobierno autónomo y practicar el comercio libremente. Finalmente, en mayo de 1810, un grupo de criollos porteños encabezó un movimiento con el propósito de asumir el gobierno del virreinato.
  • Entre el 7000 y el 4000 a.C., en el Cercano Oriente, la construcción de obras de riego originó profundos cambios en la organización de los poblados agrícolas. La producción de cereales creció, aumentó el número de habitantes de los poblados, y numerosas aldeas se transformaron en ciudades.
    En las primeras ciudades, el gobierno comenzó a ser ejercido por un pequeño grupo que se diferenciaba por su riqueza y su prestigio. Esta nueva forma de ejercer la autoridad dio origen a los primeros Estados.
  • Hace 12.000 años, algunos pueblos que habitaban la zona luego llamada “medialuna de las tierras fértiles” comenzaron a practicar una agricultura muy simple. Ese territorio estaba situado entre los valles de los ríos Nilo, en Egipto, y Tigris y Éufrates, en la Mesopotamia asiática. Miles de años después, los antiguos egipcios y los antiguos sumerios inventaron nuevas técnicas de cultivo y de riego y obtuvieron cada vez más alimentos.
  • Desde tiempos muy, muy antiguos, algunos pueblos que habitaban en distintas zonas del planeta se vincularon por medio de intercambios comerciales y de guerras. Otros, en cambio, se mantuvieron aislados. Desde fines del siglo XIV, comenzaron a multiplicarse los vínculos entre los integrantes de la sociedad que vivían en el mundo. La presencia de europeos en África, Asia y América puso en contacto a culturas que se desconocían y dio origen a un mercado de escala planetaria.
  • Los viajes de Cristóbal Colón, iniciados en los últimos años del siglo XV, pusieron en contacto mundos y culturas que hasta entonces habían permanecido aislados.
    Al mismo tiempo, fueron el punto de partida de un proceso de expansión territorial y comercial sin precedentes, protagonizado por algunos reinos europeos.
  • La palabra trata hace referencia al tráfico o comercio de personas. En la antigüedad era habitual el tráfico de esclavos, que se utilizaban como trabajadores en cultivos, minas o construcciones.
    En el siglo XV, conquistadores portugueses, y también holandeses, capturaban personas nacidas en África de piel color negro que vendían como esclavos en las colonias inglesas, españolas y portuguesas en América.
  • A principios del siglo XVI, algunos filósofos y teólogos comenzaron a cuestionar algunos comportamientos de los miembros de la jerarquía de la Iglesia. En ese contexto, las críticas de Martín Lutero tuvieron una gran repercusión, porque contó con el apoyo de príncipes y reyes que se oponían a la injerencia del papado de Roma en asuntos políticos de los reinos europeos.
  • Para los antiguos griegos, la polis era el conjunto de ciudadanos que vivían en la ciudad-Estado y en ellos residía la fuente de la autoridad política.
    Los asuntos políticos se trataban en discusiones públicas y las decisiones se tomaban en asambleas, por medio de votaciones.
  • La organización económica, social y política de los territorios americanos conquistados por los europeos, durante los siglos XVI y XVII, fue diferente en las áreas de ocupación española, portuguesa e inglesa.
    Los procesos de conquista y colonización que estos reinos europeos llevaron adelante se diferenciaron entre sí porque cada uno tenía tradiciones, intereses y necesidades particulares y, también, porque los pueblos indígenas que habitaban en cada zona tenían distintas formas de organización social y económica.

  • El proceso de conquista y colonización generó la desestructuración de las comunidades indígenas y causó una verdadera catástrofe demográfica.
    En algunos casos, la violencia y la avidez de riquezas de los conquistadores europeos provocaron rebeliones y diversas acciones de resistencia de los pueblos originarios.
  • Investigadores y especialistas en muy diversas disciplinas estudian los restos materiales dejados por los seres humanos a lo largo de la historia, con el fin de reconstruir algunos aspectos de la vida cotidiana en el pasado más remoto de la humanidad. Los utensilios de piedra han perdurado y son testimonios que aportan datos sobre cómo vivieron los hombres en el Paleolítico, cómo se relacionaron con su entorno y hasta sobre cuáles eran sus creencias.
  • Entre los siglos IV y IX, en Europa occidental la sociedad organizó un nuevo modo de producción: el feudalismo. La base económica era la producción de la comunidad campesina. Los campesinos obtenían lo necesario para su propia subsistencia y, además, estaban obligados a producir un excedente para sostener a los señores feudales.
  • Desde fines del siglo XV, las coronas portuguesas y españolas financiaron expediciones marítimas en busca de rutas alternativas hacia las Indias Orientales. Los portugueses siguieron la ruta hacia el sur bordeando la costa africana. Los españoles, en cambio, optaron por la ruta hacia el oeste. En 1493, el rey de Portugal sostuvo que Cristóbal Colón había navegado al sur de las Islas Canarias y que, por eso, correspondía a Portugal la jurisdicción sobre la nueva ruta y las tierras encontradas. Los reyes de Castilla y Aragón no aceptaron la pretensión del monarca portugués.
  • Los conflictos políticos internos ocurridos en muchos países europeos y la necesidad de las potencias industriales de obtener nuevos mercados para su creciente producción provocaron tensiones entre las potencias imperialistas. Estas contradicciones interimperialistas fueron uno de los factores que provocaron el estallido de la Primera Guerra Mundial.
  • La Segunda Guerra Mundial provocó profundas transformaciones en cada uno de los países que intervinieron y en el sistema de relaciones internacionales. Se trató de una "guerra total", ya que los bandos beligerantes utilizaron todos sus recursos económicos y políticos. Al finalizar la contienda, se sentaron las bases de un orden mundial bipolar, con dos bloques liderados por Estados unidos y la Unión Soviética, respectivamente.